

En todos mis viajes me han acompañado una serie de objectos que con el tiempo se vuelven fetiches:un albúm de fotos, un dibujo de un hada, una taza que me regaló mi hermana de "The world's best(est) sister" y varios posters y postales (de Amelie, de poemas que me gustan...).
Este viaje, por tener más de comienzo que de huída, he decidido no cargar con mis recuerdos como una nómada (¡sin significar que los olvido, claro!), para llenar mis paredes de recuerdos nuevos, que añadan a éstos que ya tengo.
También se queda el gato. Por ahora. Cuando encuentre cómo y cuándo, volveré a por mi pequeña bestia carnívora.
En las fotos, Momo y la taza que se quedan, y el cuadro que compré en Lisboa a un hombre con una estrella en la frente (literalmente). El dibujo representa a su hija volando libre y valiente sobre un elefante -que es él- y pone FORCA por detrás.
2 comentarios:
Fe de erratas: El cuadro del elefante es de las cosas que vienen conmigo. Bsos! Anglomerix
¡Qué cuadro tan tierno! Si además te imaginas una niña que masca su chicle recitando un poema de Rubén Daría en el que también hay elefantes, se vuelve en un recuerdo sublime =)
Besos.
P.S. Esperemos que la bestia siga siendo peluda cuando vuelvas a por ella ... y no tan bestia jajaja
Publicar un comentario